Ahmadinejad humilló al sionismo y desafió la furia del Imperio visitando Líbano

Indomable

Desafiando la furia de EE UU y las amenazas de muerte de su vasallo, el Estado sionista de Israel, Ahmud Ahmadinejad, presidente de la República Islámica de Irán, entró la pasada semana en una marcha triunfal al país donde EE UU sufrió una de las más desastrosas derrotas militares de su historia, y donde la resistencia de un pueblo acabó con el mito de la invencibilidad del ejército sionista.


Fue en la capital libanesa, donde el 23 de octubre 1983 un ataque realizado por Hezbolá, destruyó el cuartel general del US Marine Corps en el que perecieron 241 marines estadounidenses y 58 paracaidistas franceses de la Fuerza Multinacional ocupante integrada por militares de ambos países que meses después debieron retirarse acosados por la resistencia.

Y fue también allí donde el poderoso israelí tras invadir por segunda vez al Líbano, sufrió en 2006 su primera gran derrota en una guerra asimétrica a manos de los guerrilleros de Hezbolá pese a la superioridad numérica de efectivos y de armas de los invasores cuya aviación asesinó a más de mil personas e hirió a varios miles más, en su mayoría niños, al lanzar indiscriminadamente bombas de racimo y fósforo blanco sobre pueblos y ciudades.

Fue el temor a que con su presencia, Ahmadinejad reforzara el espíritu de resistencia antifascista en la región y reviviera el recuerdo de sus fracasos que aún no se borran de la memoria, donde permanecen como manchas indelebles en la piel del orgullo y prepotencia del Imperio y su vasallo, lo que hizo que Washington y Tel-Aviv desataran una ola de amenazas dirigidas al gobierno libanés para que no lo recibiera, pero fracasaron.

No es esta la primera vez que el presidente de la República Islámica de Irán ha vencido diplomática y moralmente a Washington ya que desde hace tres décadas, a partir del triunfo de la Revolución de los Ayatolas viene enfrentando al mas grande imperio que haya conocido la historia, saliendo siempre indemne y triunfante en esas lides.

Una de las batallas de su lucha contra la superpotencia la libra desde hace algunos años, resistiendo exitosamente la descomunal ofensiva goebbliana de EE UU y sus aliados europeos que acusan a Irán de adelantar un proyecto bélico para la fabricación de armas nucleares, utilizando para ello el viejo y repetitivo guión de la calumnia y la mentira, usadas durante mas de un siglo por Washington para destruir a un enemigo.

La utilizó a fines del XIX contra con España, hundiendo el Maine; contra la República de Vietnam del Norte en 1964 con el “Incidente del Golfo de Tonkin y más recientemente contra Irak, acusando a Bagdad de poseer armas de destrucción masiva, y ahora se propone invadir al país persa diciendo que está a punto de producir un arma nuclear, cuando lo único cierto es que se trata de un proyecto pacífico dirigido a producir energía eléctrica.

Pero EE UU, único país que ha desatado el terror nuclear lanzando sobre Hiroshima y Nagasaki sendas bombas atómicas, parece olvidar que, tanto él como sus socios europeos y su lacayo él Estado sionista de Israel, poseen un arsenal de armas nucleares capaces de destruir con menos de una decena de ellas al planeta entero, y como el ladrón que juzga por su condición, pretende hacerle creer al mundo que Irán está fabricando artefactos de ese tipo.

En su desesperación por impedir la ejecución del pacifico proyecto iraní, a punto casi de culminar, Washington ha recurrido al Consejo de Seguridad de la ONU, logrando, gracias a su inmenso poder de chantaje político y económico, que se aprobaran una serie de sanciones económicas, financieras y comerciales contra Irán que, a pesar de su severidad, no han logrado su objetivo.

Siempre tratando de intimidar a Irán, EE UU ha enviado al Golfo Pérsico, una poderosa flota naval con portaviones y otras naves de superficie y submarinos nucleares, acompañados por algunos barcos de guerra de su sionista vasallo incondicional, acto que ha sido considerado por Fidel, como un amenaza que estaría por desatar una guerra nuclear, que sería la última guerra que conocería el mundo, ya que acabaría con todo vestigio de vida sobre la tierra.

Ahmadinejad, como el líder de la Revolución cubana y todo el mundo civilizado se ha opuesto siempre a la construcción de armas nucleares. “Para nosotros, -ha dicho- el arma nuclear es el enemigo de la Humanidad. Estamos convencidos de que el arma nuclear es inhumana, y es por esta razón que apoyamos, no solamente un Oriente Medio desnuclearizado, pero más aún un mundo sin armas atómicas.”

Por sus agencias de seguridad, EE UU sabe que Irán no persigue la construcción de armas nucleares, pero insiste en su campaña desestabilizadora contra el país persa y contra su líder, Mahmud Ahmadinejad, tratado de satanizarlos y aislarlos de la comunidad internacional al presentarlos como terroristas y enemigos de la paz, maniobra que ha fracasado porque ya los pueblos y gobiernos del llamado Tercer mundo no son los mismos de antes.

Y es que una ola de revoluciones pacíficas recorre el planeta, y sus gobernantes hacen caso omiso a su pedido de cerrar las puertas al País persa y a su líder, y en respuesta digna y soberana, establecen estrechas relaciones diplomáticas, comerciales y culturales con Teherán, y cada vez que Ahmadinejad visita a un país revolucionario, especialmente latinoamericano, como Bolivia, Brasil y Venezuela, es recibido con manifestaciones de júbilo popular y de total apoyo a su pacífico proyecto nuclear.

Esos horizontes de hermandad y solidaridad se amplían cada día haciendo desaparecer, la imagen demoníaca creada por EE UU para aislar al mandatario iraní, como sucedió la semana pasada, cuando el gobierno de Beirut, y el pueblo libanés en manifestación de soberanía y dignidad, tras rechazar las amenazas de Washington y Tel-Aviv, le tributó una apoteósica bienvenida jamás dada a personalidad alguna en lo que va del siglo XXI.

Ahmadinejad presidió el miércoles una apoteósica marcha triunfal, entre vítores y aplausos de las decenas de miles de hombre, niños, ancianos y mujeres alineados a lo largo del trayecto entre el aeropuerto y el palacio presidencial, portando pequeñas banderas de Irán y lanzándole a su paso una lluvia de pétalos de rosas y de arroz, mientras los postes de alumbrado lucían grandes retratos del líder y miles de globos con los colores verde, blanco y rojo del pabellón iraní adornaba los casas y edificios.

La marcha triunfal de Ahmadinejad, trajo a la evocación el poema de Darío que habla de “la sangre que riega de heroicos carmines/la tierra”/… tal como la derramó el pueblo libanés en 2006, y más adelante, del “Honor al que trae cautiva la extraña bandera”, cuando Hassan Nassrallah, el mítico líder de la resistencia libanesa le entregó al mandatario iraní, un fusil, “botín de guerra” perteneciente a un soldado sionista durante la invasión al Líbano.

El presidente persa debió cumplir al día siguiente, otro acto que habría de causar aún más disgusto y cólera a la prepotencia y soberbia de EE UU y de su gendarme en el Medio Oriente, el Estado sionista de Israel, uno de cuyos políticos, Arieh Eldad, destilando el veneno del odio visceral que siente hacia la Revolución islámica y su líder, expresó iracundo: “Debería ser asesinado.”

Lo dijo, al enterarse de que Ahmedinejad, desafiante, había llegado a pararse frente a las fauces del monstruo, en Bint Jbeil, la ciudad-mártir, y “Ciudad de la Libertad”, que hace frontera con Israel, la cual fue reducida a cenizas por las bombas y misiles de la aviación sionista y su ejército de tierra, durante el conflicto que duró 34 días, en vano intento por derrotar a Hezbolá, pero, le sucedió lo del viejo refrán que dice: “ir por lana y salir trasquilado.”

En Bint Jbeil, Ahmedinejad reeditó lo acontecido horas antes en Beirut, al llegar por una vía colmada por miles de admiradores que volvieron a lanzarle flores, hasta su entrada triunfal en el estadio de la ciudad, donde cuatro años antes, Nassrallah, anunció al pueblo la victoria obtenida por Hezbolá ante las hordas sionistas.

Le aguardaba una multitud que colmó el recinto, para ovacionarlo y escuchar su discurso, en el que entre otras verdades dijo: “Ustedes demostraron que la voluntad de la Nación y la Resistencia libanesa es más afilada que las espadas del sionismo; que “El mundo debe saber que el sionismo está por irse y que el pueblo de Bint Jbeil le hizo probar el amargo sabor de la derrota.”

Y como siempre, cobarde, soberbio y prepotente como su amo, el Estado sionista de Israel, apenas Ahmedinejad se hubo ido, envió una flotilla de aviones de combate a sobrevolar a baja altura Bint Jbeil, simulando un bombardeo, violando una vez más el espacio aéreo libanés y las resoluciones de la ONU, que se limita, tímida y timoratamente como siempre, “a pedirle que cese de hacerlo”, mientras en Bint Jbeil, la gente se burlaba de la ridícula maniobra.

Y es que ese pueblo, que no sabe lo que es miedo, es el mismo que ovacionó a Ahmedinejad, no sólo para agradecer las palabras que pronunció reconociendo su resistencia y valentía frente a un agresor constante e implacable que lo ha invadido y ocupado varias veces para asesinarlo, sino también por la solidaridad activa y real que ha desplegada como presidente la República Islámica de Irán en el proceso de reconstrucción del país devastado por la guerra hace cuatro años.

Una gigantesca ayuda económica de más de mil millones de dólares, ha sido aportada por el país persa para la reconstrucción del Líbano, además de otros 500 más que serán entregados en los próximos días, permitiendo que Bint Jbeil y otras ciudades libanesas, hayan resurgido de entre los escombros en que las dejaron los bombardeos sionistas.

Con esos dineros se han construido centenares de soluciones habitacionales, amobladas y dotadas de artefactos de línea blanca. Se han reconstruido puentes, calles, avenidas y los servicios básicos destruidos por las bombas sionistas, (la desactivación de aquellas que no estallaron en su momento pero que luego explotaron asesinaron más niños), además de un significativo un aporte mensual en efectivo para centenares de familias víctimas de la guerra.

Todo esto se ha hecho mientras que, desde EE UU y el Estado sionista de Israel llegan como siempre los mensajes de la manipulación y distorsión de la verdad, que acusan a Irán y a su líder, de provocadores, de instigadores de conflictos, cuando es el Imperio, en el marco de su proyecto hegemónico de conquista planetaria, y el sionismo, en su papel de gendarme del Medio Oriente, los que han incendiado la región con las llamas de la guerra en los últimos sesenta años.

Pero, como dijo Ahmedinejad: “el sionismo está por irse”, porque su amo sufre una agonía lenta, a punto de morir después de haber dejado una herencia de muerte y destrucción por todo el mundo, pero, no sin antes, en razón de su demencial adicción a la violencia, pretende dejar más de una llama de guerra encendida, pues el malvado, aún muriendo, pretende arrastrar en su caída al adversario, y la Humanidad, ha sido y es para el Imperio su mayor enemigo.

Por Hernán Mena Cifuentes.

Fuente
Publicado en Análisis. Etiquetas: , . 2 Comments »

2 comentarios to “Ahmadinejad humilló al sionismo y desafió la furia del Imperio visitando Líbano”

  1. eduard Says:

    Iran ha desafiado al imperio una vez mas. su calidad de nacion revolucionaria deja en claro que no se amedrentara por las amezas de guerra y mentiras que masculla el amo mundial y su lacayo Estado sionista…

  2. santiago Says:

    tenemos que denunciar ,,.con argumentos,y documentos acumulados a lo largo de la historia terrorifica,del criminal derrotero del imperio yanqui — todos los que ya sabemos de que pata -podrida cogea-el imperio .dado que todo lo tenga ,venga y provenga de esa gigantesca maraña demencial ,es solo podredumbre .. pero bueno esperemos que sea pronto la desaparicion de esa monumental maquinaria sangrienta que ha servido solo para el sufrimiento y sosobra de los pueblos humildes de la tierra ¡¡


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s