Los fachas y el PP

Más tontos y no nacen

El 90% de los electores de extrema derecha vota al Partido Popular

La excepción española en la política europea es hoy doble: aún gobierna la izquierda como una isla entre un mar creciente de gobiernos de derechas y la extrema derecha no tiene representación institucional salvo en ayuntamientos aislados.


Pero la excepción tiene su reverso. De un lado, todas las encuestas auguran una cercana derrota del PSOE. Y del otro, la extrema derecha también existe aquí, pero ya se encuentra cómoda con el Partido Popular (PP): según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 90% de los españoles que se considera de extrema derecha vota al PP.

“A diferencia de lo que sucede en otros países de Europa, aquí la extrema derecha está dentro del principal partido conservador”, subraya Félix Ortega, catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y experto en populismos.

Voto xenófobo

Ello explicaría, a su juicio, la reticencia del partido a desautorizar desmanes de parte de su base social. Y también que entre abiertamente a competir por el voto xenófobo, como sucede ahora en Catalunya: “El PP ve que estos temas duros le dan rentabilidad electoral”, añade Ortega.

Pese a sus múltiples intentos en forma de opas más o menos amistosas al mundo del PCE y de Izquierda Unida, el PSOE ha sido incapaz de ocupar todo el espacio electoral que va del centro-izquierda a la extrema izquierda. En cambio, las encuestas del CIS muestran que el PP, tras su refundación de 1989, sí ha logrado aglutinar electoralmente el espacio completo de la derecha, incluida la más extrema.

Todos los macrosondeos postelectorales del CIS desde 1993 el primer año en que el PP y Aznar tenían posibilidades reales de ganar muestran que el voto a este partido entre los electores que se consideran de extrema derecha ronda siempre el 90% (ver gráfico). En 2008, el 92% de este electorado votó al PP de Rajoy.

“Para ganar las elecciones, el PP necesita volverse centrista, pero tiene que tener cuidado porque es un partido que aglutina electoralmente a sectores diversos, y los sondeos muestran que también a una parte muy mayoritaria de la extrema derecha”, explica la politóloga Belén Barreiro, hasta el pasado septiembre directora del CIS. Y añade: “De todas formas, aunque haya muchas diferencias entre sus votantes, todos le son muy fieles”.

“Irrelevante”

Pilar del Castillo, hoy eurodiputada del PP y también ex directora del CIS, considera en cambio que el factor de los electores de extrema derecha es “irrelevante”. “Afortunadamente, en España hay muy pocos votantes de extrema derecha y no tienen capacidad de condicionar nada”, explica.

El peso electoral de los votantes de extrema derecha oscila, según los sondeos del CIS, entre el 2,5% y el 6%.

“Desde luego, en el PP la extrema derecha no está. Y entre los votantes, alguno habrá, pero igual que habrá electores de extrema izquierda en el PSOE. En ambos casos no tiene ninguna importancia porque los dos grandes partidos tienen bien resuelto el tema”, subraya.

Marcel Lubbers, investigador de la Universidad de Utrecht y uno de los mayores expertos europeos en extrema derecha, considera en cambio que “la opinión pública española no es tan distinta” a la de otros países europeos en los que la extrema derecha ha triunfado. La diferencia, explica a Público, “es que el partido conservador logra atraerse estos votantes”.

Confianza en Rajoy

Los sondeos del CIS muestran que la satisfacción de los electores ultras con el Partido Popular va más allá de votarle: hay también confianza en su líder, Mariano Rajoy, que recoge su mejor valoración precisamente en esta franja de electores.

Cuanto más a la derecha se sitúa el votante, más se valora al líder del PP. En el barómetro del CIS del pasado julio, la extrema izquierda lo puntuó con un 1,33 (en una escala de 0 a 10); la izquierda le dio un 2,18; el centro, un 3,56; la derecha, un 5,37, y la extrema derecha, un 6,61.

El sondeo muestra también que la inquina hacia los líderes del PSOE es tan grande entre la extrema derecha que su movilización electoral hacia al voto útil que puede representar el PP está garantizada. Al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, estos electores le ponen una nota media de 0,3. Y a tres ministros de su Gobierno les puntúan por debajo del 1: Bibiana Aído (0,68), Celestino Corbacho (0,86) y Beatriz Corredor (0,91).

La muestra de electores de extrema derecha en los barómetros del organismo público es pequeña, pero los resultados se van repitiendo, con lo que los expertos subrayan que la acumulación ya permite sacar conclusiones.

Los sondeos del CIS revelan que sólo hay otro político capaz de competir con Rajoy entre la extrema derecha: la líder de Unión Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, que en el barómetro de julio también obtenía su mejor puntuación en este segmento: un 4,61.

Por P. Rusiñol.

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