Liberación de Vietnam: un hecho que marcó a la historia mundial

Aniversario de la Independencia

Luego de la victoria en la guerra por la liberación nacional contra los invasores japoneses en 1945, vencedores estos de los colonizadores franceses que tuvieron subyugados a la nación anamita por casi un siglo, el pueblo de Vietnam pudo festejar el triunfo de la revolución independentista bajo el mando de los líderes políticos-militares Ho Chi Minh y Vo Nguyen Giap, y con esa victoria enfrentaron y vencieron años después, en 1954, a las propias tropas francesas empeñadas en mantener la colonización sobre toda la Península Indochina.


Con el triunfo de los revolucionarios el 19 de agosto de 1945 llegó la independencia y días después, el 2 de septiembre, se pudo proclamar la actual República Socialista de Vietnam.

A los sesenta y cinco años de aquella proclama, Vietnam es hoy uno de las países más pujantes como potencia intermedia emergente en el mundo.

Los años previos

Hasta inicios de la Segunda Guerra Mundial, Francia mantuvo el dominio a través de sus colonias en Indochina (Laos, Camboya y Vietnam). Cuando Japón, aliado a Alemania e Italia, ataca a las colonias francesas en Asia se debilita el poderío colonial francés sobre la región.

El imperio nipón invadió la Península Indochina y expandió su poderío por diversas naciones de la región. Desde ese momento, los recursos naturales de Vietnam fueron explotados por Japón para sus campañas militares en Birmania, Malasia e India.

Para entonces, el Partido Comunista de Indochina (PCI) había sido fundado por Ho Chi Minh, que impusló como motor de la Revolución el Vietminh, o La Liga por la Independencia de Vietnam.

Con este frente único de obreros, campesinos, pequeño burgueses y burgueses nacionalistas, el Vietminh defendió su territorio contra el invasor imperio japonés hasta que capituló luego de la destrucción de Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945 con las bombas atómicas lanzadas por EEUU.

El Frente organizado por Ho Chi Minh ya contaba un ejército poderoso y un amplio respaldo popular que los llevó al triunfo contra los japoneses y luego tuvieron que librar diversas batallas contra el fortalecido ejército colonial francés en lo que se llamó la I Guerra de Indochina (1945–1954).

La mayor derrota de los franceses se dio en la célebre Batalla de Dien Bien Phu en la primavera de 1954 (mayo) luego de lo cual se produjo una negociación entre las partes en conflicto pues las fuerzas vietnamitas aliadas a los colonizadores era numerosa y los patriotas liderados por Ho Chi Minh prefirieron -antes de proseguir las batallas y las muertes- negociar en Ginebra la paz con Francia aliada de EEUU y dividir la nación por el paralelo 17 con el fin de consolidar el socialismo en el norte. Los sucesos posteriores les dieron la razón.

Un líder desde el pueblo

De origen humilde, Nguyen Ai Quoc (1890-1969), que luego adoptaría el nombre de Ho Chi Minh, desde muy joven recorrió Inglaterra, Francia, China y Rusia, desempeñando diversas labores como cocinero, sobrecargo, traductor y maestro.

Desempeñándose como cocinero en un barco trasatlántico para poder viajar a Europa, Ho Chi Minh conoció al ya famoso Charles Chaplin pero no fue hasta después del triunfo vietnamita que Chaplin supo de la anécdota contada por el propio líder político.

Esta etapa de su vida le permitió a Ho acercarse a la Internacional Comunista, para después trasladarse a China donde organizó la Juventud Revolucionaria.

Sobre aquella base fundó más tarde el Partido Comunista Indochino en 1930.

Condenado a muerte por las autoridades coloniales francesas, se refugió en la Unión Soviética y en 1938 entró en contacto con Mao Tse Tung en China, desde donde pasó a Vietnam en 1941 para participar en la lucha contra Japón que había desplazado a Francia pero sólo hasta 1945.

Bajo la premisa central de construir el socialismo en Vietnam, Ho Chi Minh impulsó en la nación asiática una profunda reforma agraria y llamó a respetar un estilo de vida austero y popular.

La lucha revolucionaria de Ho Chi Minh no se detuvo sino hasta su muerte, aunque no pudo ver la retirada de las tropas estadounidenses de Vietnam, uno de los grandes triunfos de soberanía del país asiático que desde ese momento pudo reunificarse.

La invasión

Como sucede hasta en la actualidad, Estados Unidos no podía permitir el surgimiento de un país con un nuevo sistema político y social.

Por esa razón, y esgrimiendo el combate internacional contra el comunismo, la potencia occidental desató la invasión en 1956 con el apoyo de los gobernantes y las tropas colonizadas del sur.

A las razones políticas de geoestrategia de Estados Unidos se unen los intereses económicos de las empresas norteamericanas en la región.

Durante la presidencia de Eisenhower se había apoyado a Francia para mantener bajo control las explotaciones de caucho, tungsteno, estaño, materias primas estratégicas. Esa operación como otras muchas en Asia y Africa fue el resultado de la aplicación del Plan Marshal, ideado por EEUU para sustituir a los capitales de Europa usando el móvil de la reconstrucción europea.

El régimen del sur de Vietnam también fue sostenido por la administración de John F. Kennedy, con envío de hasta 60 mil “asesores”.

Pero en el sur de la nación asiática ya comenzaba a crecer el llamado Vietcong, o Frente de Liberación Nacional, que con el apoyo de Vietnam del Norte consiguió la derrota de las tropas extranjeras en 1975.

Cuando el ejército estadounidense llegó al país encontró lo que luego sería uno de los rasgos más notorios de la guerra: un sistema táctico de combate encabezado por la guerrilla vietnamita que erosionó la moral de los uniformados norteamericanos.

En Estados Unidos la opinión pública no tardó en condenar la guerra y de esos tiempos se recuerdan las movilizaciones masivas, encabezadas sobre todo por jóvenes, que rechazaban la invasión norteamericana.

La máquinaria bélica estadounidense utililizó para los combates bombardeos masivos y el empleo del destructor “agente naranja”, una de las armas químicas más letales, constituyendo estas últimas violaciones a diversas convenciones internacionales de guerra que las prohíben.

Todavía hoy en Vietnam se denuncian las secuelas en los ciudadanos producidas por esas armas ilegales.

Según datos de organismos internacionales, para 1975 la invasión a la nación vietnamita había causado la muerte de entre 3,8 y 5,7 millones de personas, la mayoría de ellas civiles, y graves daños medioambientales.

El 27 de enero de 1973 se firmó el Acuerdo de Paz de París, donde se reconoció formalmente la soberanía de ambas partes Vietnam del Norte y del Sur, y se decidió el retiro de las tropas estadounidenses para el 29 de marzo de 1973.

Pero el gran momento en la historia del país sería en abril de 1975 cuando Vietnam del Norte ganó fuerzas y liberó Vietnam del Sur, triunfando sobre las fuerzas enemigas.

Desde ese momento comenzó una intensa campaña de colectivización del campo y las fábricas, aunque debido a la gran destrucción, los problemas humanitarios y económicos fueron solucionándose de manera lenta.

El día después

Al finalizar la guerra de Vietnam, el principal objetivo fue reconstruir la destrucción dejada por Estados Unidos.

Con paciencia y respetando las particularidades del socialismo, lentamente el pueblo vietnamita resurgió de un infierno construido por napalm y muertes por parte de las tropas norteamericanas.

En 1986 se implementaron las reformas conocidas como Renovación o Doi Moi, donde se motivó la propiedad privada en el campo y las empresas, además de la inversión extranjera.

De esta forma la economía de Vietnam alcanzó un rápido crecimiento en la producción industrial y agraria, la construcción y las exportaciones.

Aunque para 2007 la población bajo la línea de la pobreza era de 14.75%, la economía vietnamita se considera una de las de más rápido crecimiento a nivel mundial.

Hoy, Vietnam posee una de las más altas tasas de crecimiento económico y por su destacados avances desempeña la presidencia protempore de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) integrada por 10 naciones.

Para beneficio de sus históricos hermanos laosianos y camboyanos, Vietnam participa con proyectos de desarrollo en estos dos países, que junto a Tailandia y Myanmar, antes Birmania, han formado desde hace siglos la Península de Indochina.

Por Leandro Albani.

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