Nicaragua: ¿nuevo intento de revolución anaranjada?

Vencimos entonces y venceremos ahora

El próximo 21 de Noviembre, la oposición nicaragüense ha convocado una marcha en contra del gobierno sandinista. Una marcha respaldada por la embajada USA, la Internacional Liberal, el PSOE, la empresa privada, medios de comunicación de la familia Chamorro, partidos políticos y ONG derechistas. El sandinismo ha anunciado que también se movilizará en las calles, para mostrar el respaldo del pueblo a las conquistas obtenidas durante estos casi tres años.

El orden en el que he colocado los convocantes no es aleatorio, empieza con los verdaderos organizadores y dirigentes de la oposición y acaba con sus asalariados.


El sandinismo siempre ha sido un enemigo principal del imperio, nunca han podido olvidar que la primera derrota que sufrieron en América Latina fue a manos de los nicaragüenses dirigidos por el General Sandino. Desde su asesinato hasta 1979, Nicaragua fue una base privilegiada para las operaciones imperialistas; desde aquí se enviaron las tropas mercenarias a Playa Girón, tropas de la Guardia Nacional nicaragüense apoyaron la invasión de la República Dominicana.

La situación estratégica del país, la posibilidad de un canal interoceánico a través del lago Cocibolca (posibilidad que nuevamente se está evaluando), las gran potencialidad económica (agropecuaria y de recursos naturales), son algunas de las causas por las cuales el imperio desea su control.

Somoza es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta.

Esta frase, del presidente gringo Franklin Delano Roosvelt, resume el concepto con el cual los USA establecían sus relaciones con Nicaragua: imponer un dictador sanguinario, usarlo y aún así despreciarlo.

Pero el hijo de puta no estaba solo, la oligarquía local desarrolló sus negocios y beneficios a su sombra. Siempre mirando hacia el norte, esta clase consolida su poder económico y social a través de sus empresas, medios de comunicación, guardia nacional, policía e iglesia. Cuando el empuje del pueblo va a derribar a Somoza, rápidamente cambia de bando para intentar mantener sus privilegios.

Durante el primer período revolucionario, casi de inmediato abandona el nuevo proyecto cuando observa que pierde parte de su poder; mantiene aún el económico y mediático, pero su incidencia en el estado disminuye rápidamente. En algunos aspectos ya no los recuperará jamás: su influencia sobre el ejército y la policía o su control social sobre la población.

El sandinismo de nuevo en el gobierno, pero aún no en el poder

En el 2006, después de 16 años de gobiernos neoliberales, el FSLN vuelve al gobierno. Contra todo pronóstico y en condiciones difíciles, el FSLN gana las elecciones presidenciales, pero queda en minoría en la Asamblea Nacional.

Ya desde la misma noche de las elecciones presidenciales, la oligarquía y sus voceros muestran cual va a ser su forma de actuar: desinformar y atacar la institucionalidad del estado. Así vemos que el candidato de la embajada USA, Eduardo “Rata” Montealegre, se niega a reconocer los resultados y exige una segunda vuelta, ya que “sus” resultados no coincidían con los oficiales. Guión nuevamente repetido en las pasadas elecciones municipales, y nuevamente fracasado.

Durante estos tres años, la derecha nicaragüense no ha podido en ningún momento plantear un proyecto de país alternativo al sandinista. Se ha limitado a gritar, intentar sabotear el programa del FSLN y desinformar. Su credibilidad política, internamente, está reducida a la mínima expresión. En tres años, los diferentes actores políticos de esta oposición, se han juntado, separado, peleado, vueltos a juntar y vueltos a pelar varias veces. Podemos ver, que el candidato de “unidad” el año pasado, a los pocos meses es tildado de corrupto por los mismos que lo apoyaban para, al poco tiempo, volverse a abrazar.

Esta falta de proyecto, así cómo su incapacidad para transmitir algún tipo de ilusión a la población la han tratado de suplir mediante el acoso desinformativo sobre el FSLN y su gobierno.

Los medios de comunicación más conocidos, especialmente fuera del país (propiedad de la familia Chamorro), se niegan a informar sobre los avances sociales de los proyectos sandinistas, maximizan los errores que se pueden cometer, intentan desacreditar todas las instituciones del estado, manipulan declaraciones de los organismos internacionales (y se niegan a publicar los desmentidos) y cuando ya no pueden manipular más, se inventan literalmente las noticias. incluyendo misteriosos planes que el FSLN tiene para implantar la “dictadura”, planes dignos de una novela de espías de John Le Carré.

En esta tarea cuentan con la complicidad de algunas ONG’s, financiadas directamente por los USA y países europeos. ONG’s dedicadas a la “transparencia”, “gobernabilidad”, “derechos humanos”, que manejan cuantiosos fondos para promover “su” democracia. Fondos que les permiten viajar a Europa y los USA para explicar la terrible dictadura que se vive en Nicaragua, y que les permite mantener páginas web, blogs, y seguir con la tarea que, internamente, realizan los medios de comunicación de la familia Chamorro. ONG’s que, en 16 años, no impidieron que el analfabetismo aumentará hasta el 32%, y que el gobierno del FSLN, con la verdadera solidaridad cubana y en dos años, ha reducido a menos del 5%. ONG’s que se quejan de no poder participar (léase meter mano en la bolsa) de los programas financiados por el ALBA.

Pero el pueblo nicaragüense ha aprendido en 16 años de neoliberalismo; una vez vencidas las reticencias a un nuevo gobierno sandinista, el apoyo a el nuevo proyecto ha ido creciendo con el tiempo. Ha pasado un año desde las elecciones municipales, donde el FSLN consiguió 109 alcaldías de las 153 en Nicaragua; mostrando que cada vez se consolida más el proyecto nicaragüense dentro de la alternativa del ALBA.

Callahan, remember Sandino

Finalmente, la oligarquía local ha tenido que recurrir a sus verdaderos patrones. No hace ni un mes que el embajador USA en Nicaragua, Callahan, admitía sin pudor que se reunía con la oposición y se seguiría reuniendo, aparte de otras declaraciones injerencistas. Además de los reclamos oficiales diplomáticos, la respuesta no se hizo esperar. Manifestantes sandinistas rodearon la embajada gringa, atacándola con morteros caseros, pintando sus paredes y quebrando parte de sus instalaciones exteriores. Una de las mantas que portaban los manifestantes decía “Callahan remember Sandino”.

Con este apoyo explicito de la embajada USA, la oposición “democrática”, en un nuevo intento de desestabilizarla gobierno sandinista, ha convocado una marcha para el próximo sábado, 21 de Noviembre; para protestar contra la “dictadura”.

Esta oposición partidos políticos de todos los colores (varias tendencias liberales, desertores del sandinismo, algunos que se llaman socialistas), ONG’s que se autoproclaman representantes de la sociedad civil, ha recurrido ya al apoyo exterior.

Así podemos ver que la Internacional Liberal, presidida por Hans van Baalen, en su gira por Centroamérica se detiene en Nicaragua para proclamar “Pienso que todos los demócratas y todos los liberales en este momento deben ir a las calles”, posteriormente se desplaza a Honduras para recompensar al demócrata Micheletti con una vicepresidencia de la Internacional Liberal.

La oposición “progresista” también aporta su granito de arena, Elena Flores, directora del Departamento Internacional de la “Fundación Pablo Iglesias”, declara que Daniel Ortega practica “autoritarismo electoral” y “el socialismo del siglo XXI, no es socialismo porque no es libertad, y tampoco es del siglo XXI, sino del siglo pasado”.

Es de esperar, de aquí al 21 de Noviembre, nuevas declaraciones y presencia de “demócratas” animando a la marcha, así cómo la llegada de recursos para financiarla.

¿Qué pasará el 21 de Noviembre?

El sector oligarca va a defender sus privilegios de clase, se ve amenazado y va a luchar desesperadamente para retomar el rumbo del país, para ello recurre a los apoyos externos; pero tiene un grave problema, ya no cuenta con peones que sirvan a sus intereses. La Resistencia Nicaragüense (la antigua Contra de los 80) fue su brazo armado para atacar al sandinismo. Pasadas las elecciones del 90, los campesinos de la Contra fueron abandonados a su suerte por los gobiernos neoliberales. ¿quién va a exponerse a la lucha?, dudo que sean el banquero “Rata” Montealegre (actualmente encausado por fraude al estado de Nicaragua de 600 millones de dólares),o el expresidente Alemán (después de ser amnistiado de casos de corrupción), o Edmundo Jarquín (cuya trayectoria “progresista” ha quedado desenmascarada cuando fue a El Salvador a apoyar al partido de los escuadrones de la muerte ARENA). También dudo que los directivos perennes de la “sociedad civil” se expongan; o los empresarios del COSEP. Quizás cuenten aún con algunas bases dispuestas a salir a la calle y enfrentarse al sandinismo, pero no creo que sean demasiados. Las últimas marchas de la oposición han sido un rotundo fracaso.

El sector popular va a defender lo logrado hasta el momento y la posibilidad de ampliar las conquistas sociales en el futuro. En este caso ya no se trata de defender privilegios, se trata de defender la propia existencia física, amenazada por el regreso a políticas privatizadoras de la sanidad, a regresar a épocas de hambre, de falta de créditos a la producción. Y no debe olvidarse, ahora en el sector popular debe contarse con los excombatientes de la Resistencia Nicaragüense, los cuales han vuelto a defender los intereses de la clase a la que pertenecen.

Desde la dirigencia sandinista se está llamando a no dejarse provocar, a mantener la calma, ya que el interés de la oligarquía es mostrar a Nicaragua cómo un país inestable y caótico. Aunque espero que los incidentes no sean graves, sin duda alguna habrá enfrentamientos; en las pasadas elecciones municipales, la derecha se tomó las calles de Managua durante tres días, protestando contra su supuesto “fraude”, en estos tres días se atacó a diferentes instituciones y se agredió físicamente a simpatizantes sandinistas. En determinado momento, hartos de agresiones, los sandinistas respondieron, y en menos de 24 horas se limpiaron las calles. Desde ese momento, cualquier intento derechista ha sido respondido inmediatamente. Se aprendió de la experiencia de no dejar envalentonarse a los sicarios de la oligarquía.

Este 21 de Noviembre, las calles de Managua mostrarán el enfrentamiento entre s dos formas de ver el futuro de Nicaragua: Se enfrentará la privatización frente a la sanidad y la educación públicas y gratuitas; el analfabetismo frente a la alfabetización; el electoralismo frente a la participación ciudadana; el Consejo Superior de la Empresa Privada y la Cámara de Comercio Americano Nicaragüense frente a los sindicatos del Frente Nacional de los Trabajadores; el ALCA frente al ALBA; el apoyo a Micheletti frente el apoyo a Zelaya; la ceguera frente a la Misión Milagro; la desnutrición frente al “Hambre Cero” y “Usura Cero”; la ESSO frente a Petrocaribe; la Banca frente a las Cooperativas; la mercantilización de algunas ONG’s frente a la solidaridad entre pueblos. En resumen el enfrentamiento será entre los que miran hacia los amos del Norte y los que miran a los compañeros del Sur.

Chipote

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